La pelota era de un niño que se llamaba Pepe. Todos los días Pepe jugaba con su pelota.
Un día, estaba Pepe jugando con la pelota, y su padre, que también se llamaba Pepe, estaba regando las flores con regadera y las plantas con manguera; entonces la pelota rodó hasta la manguera, y el papá de Pepe se enrolló con la manguera y se cayó. Se empapó de agua como que fuera una planta, o como que se hubiera bañado en un parque acuático. Tenía muuuuuucho agua.
Pepe cuando vio a su padre chorreando de agua, se empezó a reír a carcajadas.
- Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
Autores: Pepa y Eduardo (2º Infantil)